Crítica política a la baja de edad de imputabilidad
La referente del espacio de izquierda expresó su rechazo hacia la propuesta de reducir la edad de imputabilidad, medida impulsada por el gobierno nacional. La posición respecto a la edad de imputabilidad ha generado un intenso debate político en el país, donde distintos sectores mantienen posiciones encontradas sobre cómo abordar la delincuencia juvenil.
La dirigente argumentó que bajar la edad de imputabilidad no constituye una solución efectiva para combatir la criminalidad en adolescentes. En su intervención, señaló que esta medida contradice los marcos internacionales de protección de menores y los principios de justicia restaurativa que varios países latinoamericanos han adoptado con resultados más prometedores.
Defensión de derechos de menores infractores
Desde su perspectiva, la edad de imputabilidad debe mantenerse en los estándares actuales, considerando que los menores de edad aún se encuentran en proceso de desarrollo físico y psicológico. La crítica se enfocó en que castigar penalmente a niños y adolescentes por delitos graves como homicidio o robo no constituye un enfoque progresista ni efectivo.
La posición de la referente de izquierda se alinea con organizaciones defensoras de derechos humanos que sostienen que la represión mediante el encarcelamiento de menores no reduce las tasas delictivas. En cambio, propone fortalecer programas de reinserción social, educación y acompañamiento psicológico para adolescentes en conflicto con la ley.
Debate sobre políticas de seguridad en Argentina
La controversia sobre la edad de imputabilidad refleja un desacuerdo más amplio respecto a las políticas de seguridad en Argentina. Mientras que el gobierno nacional considera que reducir la edad permitirá mayor disuasión delictiva, los críticos sostienen que esta medida puede aumentar la vulnerabilidad de menores en el sistema penitenciario.
La dirigente explicó que países como Uruguay, que modificaron sus sistemas de justicia juvenil hacia modelos más rehabilitadores, demostraron reducciones significativas en reincidencia. Según su análisis, invertir recursos en prevención y rehabilitación de menores genera resultados más sostenibles que las medidas exclusivamente punitivas.
Implicaciones de cambios en la legislación
La edad de imputabilidad actualmente establecida en Argentina es de catorce años, aunque existe presión para modificarla. Los defensores de la baja argumentan que el sistema actual es insuficiente para contener la delincuencia juvenil. Por el contrario, quienes se oponen plantean que el problema radica en la falta de implementación de políticas sociales integrales.
La dirigente enfatizó que la solución real requiere atacar las causas estructurales del delito en menores: pobreza, falta de educación, desintegración familiar y carencia de oportunidades laborales. Según su perspectiva, penalizar más duramente a menores sin resolver estas problemáticas de fondo perpetúa ciclos de violencia y exclusión social.
Posición de organismos internacionales
Convenciones internacionales como la Convención sobre los Derechos del Niño establecen principios que enfatizan la protección especial de menores en cualquier proceso legal. La dirigente citó estos estándares como fundamentales para sustentar su posición contra la baja de edad de imputabilidad, considerándolos como límites democráticos que no deben transgredirse.
El debate continúa en espacios legislativos y académicos, donde juristas, trabajadores sociales y especialistas en criminología presentan evidencia sobre los resultados de distintos modelos. La edad de imputabilidad seguirá siendo central en discusiones sobre justicia penal juvenil en Argentina.




