Tecnología

Centro de datos IA alimentado con energía renovable

Centro de datos IA alimentado con energía renovable
Imagen: xataka.com. Uso informativo; los derechos pertenecen a su titular.

China lidera con centro de datos IA alimentado totalmente por energía renovable

La República Popular de China ha puesto en operación un centro de datos IA alimentado completamente con energía renovable, marcando un hito importante en la industria tecnológica global. Esta instalación revolucionaria se ubica en la Región Autónoma Hui de Ningxia, en el noroeste chino, y demuestra cómo los centros de datos IA pueden funcionar con sostenibilidad ambiental sin comprometer su capacidad operativa. El proyecto responde directamente al intenso debate internacional sobre el impacto medioambiental de estas infraestructuras críticas para el desarrollo de la inteligencia artificial.

Generación masiva de energía limpia y reducción de emisiones

La instalación del centro de datos IA en Ningxia genera 4.300 millones de kilovatios-hora de electricidad al año procedente de fuentes renovables. Esta producción energética equivale a una reducción de 3,65 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono anuales en la atmósfera, según información publicada por South China Morning Post. Esta cifra resulta particularmente significativa considerando la escala actual del consumo energético global y la urgencia de transitar hacia modelos más limpios.

El centro de datos IA ha logrado alcanzar un indicador de eficiencia del uso de energía (PUE) de 1,15, una métrica que mide la relación entre la potencia total consumida por la instalación y el gasto energético específico destinado al procesamiento de datos. Para contextualizar esta cifra, el PUE promedio de la industria ha situarse en 1,56 durante los últimos cinco años según el Global Data Center Survey 2025 de Uptime Institute. Una puntuación de 1,0 representaría la eficiencia teórica perfecta en esta métrica.

Eastern Data, Western Computing: estrategia nacional china

La implantación de este centro de datos IA forma parte de un megaproyecto nacional conocido como Eastern Data, Western Computing (EDWC), que constituye una estrategia integral de China para fortalecer su infraestructura tecnológica aprovechando energía renovable. Este plan busca trasladar el procesamiento computacional desde las zonas orientales más densamente pobladas y desarrolladas hacia las regiones rurales occidentales, que disponen de condiciones ambientales superiores y abundantes fuentes de energía limpia.

La Región Autónoma Hui de Ningxia ejemplifica perfectamente esta estrategia, al contar con recursos eólicos significativos y características geográficas idóneas para la implementación de sistemas de energía renovable. Mediante esta redistribución geográfica del procesamiento, el país asiático planea responder al aumento previsto de su demanda energética en los próximos años. Proyecciones recientes sugieren que esta demanda podría duplicarse para el año 2030, lo que hace fundamental anticiparse con infraestructuras sostenibles.

Consumo energético voraz de los centros de datos IA

Los centros de datos IA, aunque comparten características fundamentales con los centros de datos tradicionales, operan con demandas de procesamiento significativamente superiores, convirtiéndolos en infraestructuras intensivas en consumo de electricidad. La consultoría tecnológica Gartner proyecta que el consumo eléctrico de estas instalaciones alcanzará los 565 teravatios-hora (TWh) durante el año 2026.

El impacto ambiental de estos centros resulta particularmente preocupante. Un estudio reciente realizado por Allianz revela que las emisiones asociadas a los centros de datos en 2025 alcanzaron 286 megatoneladas de dióxido de carbono, representando una huella de carbono 57% más grande que la calculada originalmente por la Agencia Internacional de la Energía. El consumo de electricidad encabeza esta huella de carbono, siendo responsable del 76% de las emisiones totales generadas por estas instalaciones.

Transición hacia infraestructura de IA más sostenible

Para lograr una inteligencia artificial verdaderamente verde, expertos y organismos internacionales coinciden en que la prioridad fundamental radica en transformar radicalmente los sistemas energéticos que alimentan estos centros. La adopción de fuentes renovables como la energía eólica emerge como solución crítica, dada su mínima huella hídrica y de carbono comparada con fuentes convencionales.

El informe de Allianz subraya que el avance hacia una IA más ecológica depende fundamentalmente de esta transformación energética y de la decidida apuesta por recursos renovables que caractericen la transición digital global.

Regulación europea y desafíos de descarbonización

La iniciativa verde que está desarrollando China genera considerable interés para el resto del mundo, especialmente para Europa ante los objetivos ambiciosos de descarbonización establecidos por Bruselas. La Unión Europea ha incorporado consideraciones sobre estos centros de datos en sus regulaciones energéticas generales, particularmente en la Directiva de Eficiencia Energética (UE) 2023/1791. Este instrumento normativo establece en su artículo 12 que los centros con capacidad superior a 500 kilovatios deberán hacer público su consumo energético.

Regulaciones complementarias como el Reglamento Delegado (UE) 2024/1364 buscan unificar un régimen de evaluación común para las más de 3.000 instalaciones de este tipo operando en territorio europeo. Aunque algunos analistas argumentan que esta voluntad regulatoria podría ralentizar la competitividad europea en la carrera tecnológica, expertos como Hongpeng Lei, Jefe de la División de Mitigación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, sostienen que apostar por centros más sostenibles no constituye un obstáculo, sino el camino hacia una infraestructura digital resiliente y verdaderamente competitiva.

Oportunidad y desafío para España en infraestructura digital verde

España se posiciona como uno de los líderes europeos en generación de energía renovable, habiendo alcanzado más del 55% de su electricidad producida mediante este origen durante 2025. Esta ventaja competitiva le proporciona un potencial considerable para desarrollar una infraestructura de próxima generación de centros de datos alimentada completamente por fuentes limpias.

Sin embargo, persiste una interrogante fundamental sobre si la red eléctrica española podrá expandirse al ritmo requerido por la instalación de estos centros y satisfacer la demanda energética descomunal que acarreará el desarrollo de inteligencia artificial a escala industrial. Un ejemplo ilustrativo lo constituye el proyecto que Microsoft prevé construir en Aragón, cuyo consumo energético superará el total de electricidad consumida por toda la comunidad autónoma. Esta realidad pone de manifiesto el desafío energético de enorme magnitud que acompaña inexorablemente al desarrollo de la inteligencia artificial moderna.

Más de Tecnología